La exigencia es la que nos ha llevado a crecer taurinamente en nuestra Villa.
Todos sabemos que la plaza de Riaza es de tercera, pero también sabe todo el mundo que en pocas plazas semejantes se exige lo que en ésta.
Debemos seguir creciendo pero teniendo los pies en el suelo, debemos saber que hay que exigir sí, pero cosas razonables para nuestra plaza. Es decir podemos pedir que un torero no abandone la plaza, pero no podemos pedir que vengan primeras espadas con cuernos en puntas (otra cosa es quitarles 10 cm.) ya que la repercusión de nuestra plaza a día de hoy no es muy elevada.
Se ha especulado, y mucho, sobre las ausencias de Víctor Barrio y “El Maní” en nuestra plaza, yo veo inexplicable que no estén aquí, y no creo que sea tan difícil cuando estamos cansados de verles en pueblos de alrededor ¿Por qué otros pueden y Riaza no?
El año que viene, mínimo, deberíamos exigir ver a Eugenio. Sinceramente lo de Vicente Barrera me sorprendió, yo creía que iba a ser un fijo el sábado, al igual que me sorprendió ver a David Mora y Serafín Marín, algo muy bueno para nuestra plaza. Lo de Sergio Vegas tiene justificación ya que fue corneado días anteriores.
En cuanto a los encierros, decir que el cambio de recorrido ha sido un detonante de corredores que se acercan a nuestra Villa para disfrutar de él, sin duda algo bueno para Riaza. Hay que trabajar más en la organización de los encierros nocturnos, el del viernes que tenía gran expectación dejo mucho que desear.
La exhibición de recortes no dio el juego que lleva dando otros años ya que los toros no acompañaron demasiado y en mi opinión se sigue echando de menos un concurso.
Los festejos se presentaron con un cartel extraordinario para nuestra plaza, exceptuando el martes, que era un cartel justo respecto a años anteriores.
- Lunes, buen ganado para la primera de la feria de Riaza, que los becerristas no estuvieron a la altura. El morbo lo puso la presidencia que más tarde detonó unas idas y venidas donde quedan claras las formas y conocimientos de cada uno. Nada más que destacar de este día.
- Martes, el sustituto de Vegas fue Iván Magro. Toros con buena presencia pero bastante mansos al caballo, lo que perjudicó totalmente el espectáculo. Rejoneadores con ganas pero con falta de corridas, los dos últimos por su juventud. Lo mejor de la tarde fue la música de la charanga “Los Soplaos” que no sé ustedes pero yo nunca había visto a las peñas tan unidas y bailando al son de su música.
- Miércoles, hemos superado la entrada de años anteriores, cosa que me enorgullece y me hace pensar que la gente quiere colaborar. En cuanto a lo taurino destacar las buenas maneras del matador de la peña Los Pintas.
- Viernes, cartel al completo, digno de la primera plaza del mundo, Juan Bautista, Alberto Aguilar y David Mora con toros del Serrano. Toros con muy buena presencia, destacar el quinto que mereció vuelta al ruedo pero desde la presidencia se hizo caso omiso al público, y el sexto que aparte de salir en puntas tenía una cabeza espectacular.
Juan Bautista se paseó y marchó antes de finalizar la corrida, dándole permiso el presidente, cosa inexplicable, desde la megafonía le quisieron excusar, cosa que debería haberse hecho con anterioridad para haberlo oído. Cuarenta minutos no creo que sea mucho tiempo para un viaje de once horas, que cada uno saque su conclusión.
Alberto Aguilar, muy valiente y se le vio con ganas de triunfar. Un poco falto de cuadrilla y excesiva la puerta grande. No se le puede poner ningún pero ya que hizo lo posible por triunfar.
David Mora, vino con ganas pero no pudo sacar jugo a sus toros. Destacar que toreó en puntas a su segundo, cosa que muy pocos habrían consentido.
- Sábado, buen cartel a priori, que se vió alterado por la ganadería y un torero. Se cayó Vicente Barrera y entro Julio Pedro Saavedra, algunos dicen que el empresario pero creo que este año no está a su nombre la empresa, sólo creo eh. Los toros vinieron de Toledo de la ganadería de Fernando Peña Catalán. La corrida elegida por los riazanos no pudo venir por no llegar a un entendido con la empresa.
Toros muy recortados para esta tarde e injusta vuelta al ruedo, que fue excesiva para uno de los ejemplares.
Julio Pedro, salió con ganas y sacó máximo rendimiento a sus astados. Preferiría que se anunciara en el cartel y no nos tomara el pelo año tras año, ya que era el único torero que sabía seguro que vendría. Lo valiente no quita lo cortés y decirle que fue un premio excesivo las cuatro orejas, pero que mereció la puerta grande.
Serafín Marín, torero que no dejó nada en el tintero y supo entender sus dos toros pero le falló el matar, espero poder volverle a ver en este ruedo.
Salvador Cortes, acompañó en la puerta grande que fue un premio excesivo a su magnífica estocada.
Satisfecho con esta feria, pero seguiré exigiendo cosas que se pueden lograr como el cumplimiento del cartel, un respeto al público, una buena organización…
Piensa, Riaza.